17 de septiembre: Día Mundial de la seguridad del paciente

FEMEDICA placa seguridad

A veces se posterga una consulta porque “no parece urgente”. Otras veces se busca una respuesta rápida en internet, se consulta a conocidos o se espera a que una molestia desaparezca.

Pero hay algo que ninguna búsqueda puede reemplazar: el encuentro con un profesional de la salud.

Consultar permite hablar sobre lo que sucede, hacer preguntas, expresar preocupaciones y recibir una orientación adecuada para cada persona.

No todo lo que aparece en internet responde a cada caso

Internet puede ser una herramienta útil para informarse, pero la información general no tiene en cuenta la historia clínica, los antecedentes, los medicamentos, la edad ni las características particulares de cada persona.

Por eso, ante una duda relacionada con la salud, la mejor decisión es consultar con un profesional.

No hay dos pacientes iguales. Tampoco hay una única respuesta para todos.

La consulta presencial: un encuentro que permite mirar, escuchar y evaluar

La atención presencial permite al médico conocer de primera mano cómo se encuentra el paciente.

La conversación, la observación y, cuando corresponde, el examen físico aportan información que puede ser necesaria para evaluar una situación de salud.

Además, la consulta es una oportunidad para hablar de prevención, controles, hábitos, tratamientos y dudas que muchas veces quedan pendientes.

Preguntar también es cuidar

Para que la atención sea segura, es importante participar activamente de la consulta.

Informar qué medicamentos se toman, mencionar antecedentes relevantes, comunicar alergias, explicar qué síntomas se presentan y preguntar cuando una indicación no queda clara son acciones sencillas que ayudan a mejorar la atención.

No hay preguntas innecesarias cuando se trata de cuidar la salud.

No espere a que una molestia se convierta en un problema

Algunas consultas pueden ser preventivas. Otras surgen frente a un síntoma o una preocupación.

En todos los casos, contar con la orientación de un profesional permite tomar decisiones con mayor información y evitar recurrir a la automedicación o a recomendaciones que no necesariamente se adaptan a cada situación.

Consultar a tiempo también es una forma de prevenir.

En FEMEDICA queremos acompañar a nuestros afiliados en el cuidado de su salud y recordarles algo tan simple como importante:

Cuidar también es consultar.

Porque detrás de cada consulta hay una persona que necesita ser escuchada, orientada y cuidada.

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