Recomendaciones clave para actuar con calma y seguridad.
Ante la presencia de una crisis epiléptica, saber cómo actuar puede marcar la diferencia. Es fundamental contar con información clara y precisa para que cualquier persona pueda asistir de manera adecuada, evitando riesgos y mitos que aún persisten.
La epilepsia es una condición neurológica frecuente que puede manifestarse a través de distintos tipos de crisis. Algunas incluyen movimientos bruscos y pérdida de conciencia (crisis convulsivas), mientras que otras pueden presentarse con desconexión momentánea, mirada fija o movimientos repetitivos.
Una crisis en una persona con epilepsia termina espontáneamente después de unos minutos y las personas pueden continuar con sus actividades después de un período de descanso y recuperación. Entre las crisis la vida continúa de forma normal, activa y saludable.
¿Qué hacer durante una crisis convulsiva?
- Mantener la calma y observar la situación.
- Colocar a la persona de costado (posición lateral de seguridad) para facilitar la respiración.
- Retirar objetos cercanos que puedan lastimarla.
- Aflojar prendas ajustadas, especialmente alrededor del cuello.
- Controlar el tiempo que dura la crisis.
¿Qué no se debe hacer?
- No intentar sujetar a la persona ni impedir sus movimientos.
- No colocar objetos en la boca (no se traga la lengua).
- No dar agua, medicamentos ni alimentos hasta que recupere completamente la conciencia.
- No realizar maniobras de reanimación, salvo que no respire una vez finalizada la crisis.
¿Cuándo solicitar asistencia médica?
Es fundamental solicitar asistencia médica si:
- La crisis dura más de 5 minutos.
- Se repite otra crisis sin que la persona recupere la conciencia.
- Es la primera vez que ocurre.
- La persona está embarazada, tiene diabetes o sufrió una lesión durante la convulsión.
- Presenta dificultad para respirar al finalizar.
Una vez que la crisis termina, es habitual que la persona esté desorientada o somnolienta. En ese momento, se recomienda acompañarla, hablarle con tranquilidad y permanecer a su lado hasta que se recupere completamente.


