Durante las vacaciones de invierno se produce un cambio en nuestra rutina, horarios y actividades, y la alimentación también se modifica.
Compartimos algunos tips para que los chicos logren mantener una alimentación saludable:
- Limitar el consumo de comidas rápidas por su exceso en sodio, azúcar o grasas.
- Si las actividades no son en el hogar, se puede llevar una vianda de frutos secos, cereales o frutas de estación.
- Preparar y priorizar el consumo de preparaciones caseras, como galletitas, cupcakes o budines caseros, en vez de golosinas y alimentos procesados.
- Mantener un horario fijo para las comidas que se adapte a la nueva rutina de vacaciones.
- Consumir preferentemente agua o jugos naturales en vez de gaseosas o bebidas azucaradas.
- Es importante que los chicos se den algún gusto, pero con moderación.
- Aprovechá estas semanas de receso escolar para descansar.
- El buen dormir y el bienestar general de los niños están íntimamente relacionados.


