El cáncer de cuello de útero es una de las enfermedades prevenibles más importantes en la salud de la mujer. En la mayoría de los casos está vinculado al Virus del Papiloma Humano (HPV), una infección frecuente que puede afectar a hombres y mujeres.
La buena noticia es que existen herramientas eficaces para reducir al mínimo el riesgo:
- Vacunación contra el HPV: recomendada en la adolescencia, protege contra los tipos más frecuentes del virus.
- Controles ginecológicos periódicos: el Papanicolaou (Pap) y la prueba de HPV permiten detectar lesiones tempranas que, tratadas a tiempo, evitan la progresión a cáncer.
- Hábitos saludables: no fumar y mantener un sistema inmune fuerte también ayudan en la prevención.
El control regular salva vidas. Consultar al médico y realizar los estudios indicados es la mejor manera de cuidarse.


